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La Corroirie

Sorpresa total después de cruzar el bosque estatal de Loches en dirección a Montrésor, al tomar una curva y observamos la Corroirie.

La Corroirie

 

 

Uno realmente no espera encontrar en este valle arbolado edificios históricos tan impresionantes. Antigua residencia señorial fortificada y monasterio de los monjes cartujos, el lugar desprende encanto, un poco de austeridad y también una buena dosis de misterio que dan ganas de esclarecer. Para jugar a ser Sherlock Holmes, nada como pasar una noche en una de sus habitaciones de huéspedes.

Jeff de Mareuil, personaje tan atípico como encantador, le recibe en su castillo-monasterio. La historia se va desenredando poco a poco gracias a las explicaciones dadas por el propietario. Fortificaciones, molino, puente levadizo o iglesia de estilo Plantagenet, un destino ideal para los amantes de los edificios antiguos y de la historia.

Visita a los lugares

La visita continúa en una sala de recepción donde una gran escalera de madera conduce a las habitaciones, precedidas por un enorme salón reservado a los visitantes. Es un buen lugar para leer y charlar en una atmósfera que ha conservado la huella del pasado.

Las dos habitaciones tienen estilos diferentes pero se corresponden con la historia del sitio. La habitación monacal posee un estilo natural y relajante y está en consonancia con el pasado monástico del lugar. Los tonos lino y beige de las paredes y las telas se armonizan perfectamente, dando el suelo rojizo un toque de calidez.

 

En la habitación señorial, más espaciosa, se imponen los tonos cálidos. Está amueblada con espléndidos cofres esculpidos y su espíritu medieval le hará viajar en el tiempo.

Antes de cenar, pasee por el parque, donde reina un ambiente campestre cuando Jeff libera a sus ovejas para cambiar el pasto. Las variedades de verduras antiguas del huerto ecológico anexo acaban de ser plantadas y acabarán en los platos.

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